¿Y quién que haya oído un set de este genio musical, no espera ver y escuchar a esta estrella que siempre anda con una barba de cuatro días y unos discos a cuestas, que valen oro?¿Qué podemos decir ya de Ricardo Villalobos, la nueva estrella de nuestras pistas de baile? Este músico y deejay alemán de raíces chilenas se ha convertido en una figura clave de la escena internacional, y en España es reclamado ya por los mejores clubs y festivales.
Su creciente fama es producto de su entrega y total conexión con el público, al que eleva hacia lo más alto con sus descargas de ritmo, mezcla de la música sudamericana que lleva dentro, y de sus influencias electrónicas (Detroit, Chicago y su severa formación como deejay en la escuela de Frankfurt). Músico prolífico e incansable, graba para los mejores sellos: Playhouse, Perlon, Ladomat, Force Inc. y un sinfín de labels más.
Trabaja como deejay en los mejores clubs de Alemania: Ohmen (Frankfurt), E-Werk (Berlín), Ultraschall (München), Aufschwung (Kassel), Ostgut/Panoramabar (Berlín) ..., y es residente en Ohmen, The Box (Frankfurt) y Kesselhouse (Frankfurt), así como de las noches Cocoon de Ibiza, junto con Sven Väth, Carl Cox o Richie Hawtin, entre otros. Además de estar presente en salas y festivales del mundo entero, desde el Mutek de Canadá, a Japón, Sudamérica, México e incluso Tailandia, por poner sólo algunos ejemplos...
Nacido en Chile, de padre chileno y madre alemana. El levantamiento militar de los 70 obligó a la familia Villalobos a emigrar a Alemania. Sus padres trabajan en el aeropuerto de Frankfurt, por lo que Ricardo se acostumbró con total normalidad a viajar desde pequeño. Igual de normal y de importante era para él la música. Con pocos años de vida escuchaba folclore sudamericano y salsa, y luego le llego a gustar el rock.
Su padre fue un verdadero modelo a seguir y un mentor, sobre todo en lo que a música se refiere. También fue quien le introdujo en los sonidos electrónicos al mostrarle bandas como Tangerine Dream y Kraftwerk. Padre e hijo tenían algo así como un pacto: los dos amaban escuchar la música muy alta y divertirse con ella, muy a pesar de su madre, que sufría con tan altos decibelios. Unos amigos chilenos que tenían una agencia de conciertos y que también organizaban actuaciones en directo le enseñaron al joven Ricardo a tocar el tambor. Pronto consiguió su primera conga y se convirtió en percusionista antes incluso de que empezara a ir a clubs o a pinchar. Y es que, un profundo sentir por la rítmica le embargaba desde pequeño e incluso hoy le fascina escuchar a un buen percusionista.
En 1992 aparecía su primer trabajo en el sello Overdrive. Debido a la euforia que Ricardo y unos amigos tenían por el hecho de estar fundando la escena techno, crearon los sellos (de corta vida) Plastic Flavour y Elactic Music. Por aquella época, además, pertenecía a un grupo de seguidores de la música y la fiesta, que organizaban fiestas ilegales bajo puentes de autopistas y edificios vacíos en Darmstadt y sus alrededores. En una de esas fiestas conocería a Ata y a Heiko M/S/O, quienes ejercerían una gran influencia en su orientación musical. También el encontrarse con Roman Flügel y Jörn Elling Wuttke (Alter Ego), así como con Losoul, fue muy importante en su vida.
En 1995 le ficharon en el club Box de Frankfurt (el sucesor del conocido XS), donde estuvo dos años, lo que le permitió moverse y pinchar en otros clubs como el afamado Omen. El 97 fue decisivo en su carrera: publicó su primera referencia en Perlon y viajó por primera vez a Ibiza, la isla mágica, que junto a Alemania y Chile se convertiría en su tercera casa. Desde
En el año 2003 ya podemos decir que Ricardo ha llegado a un status de representante de un género que no tiene nombre. Él rompe las barreras entre el house, el techno y el habitual minimalismo, y lo condimenta con sonidos frescos, que emergen junto a la nota percusiva sudamericana.
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0 Comments Published by Checo on lunes, octubre 23, 2006 at 2:58 a. m..

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